Las marcas al igual que los consumidores han atravesado tiempos de grandes cambios, restructuras y cuestionamientos. Ante un mercado que se transforma rápidamente mostrándose sensible, vulnerable y sacudido, pero a la vez resiliente. Hoy la relación entre marcas y consumidores cambia para hacerse más cercana y nos gustaría pensar que también más humana. Donde lo digital despega e impacta nuestro estilo de vida y la forma de hacer negocios, dando pie a consumidores más activos y exigentes. Exploremos más sobre las marcas y consumidores de hoy.
Marcas que escuchan y accionan.
Si bien la incertidumbre y el miedo en muchas ocasiones nos puede bloquear y paralizar, esta no puede ser una alternativa para las marcas. Por lo contrario, deben estar alerta, crear oportunidades y tomar los retos de la incertidumbre para accionar y resolver. Ya que las marcas hoy más que nunca son la consecuencia de sus actos, si estas solo hablan y no predican con el ejemplo para los consumidores simplemente no existen. En un mundo tan competido en donde siempre habrá otras opciones, es vital estar presente, establecer planes y accionar acorde a ellos para así causar un impacto en la mente y el corazón del consumidor.

La pandemia definitivamente replanteó el enfoque de marcas y consumidores. Para las marcas, es priorizar lo que realmente importa para de esta manera establecer una conexión con sus clientes. Darse cuenta del impacto de sus acciones para convertirse en verdaderos agentes de cambio. Buscar alternativas desde el interior para salvaguardar la salud e integridad de sus empleados y consumidores, así como contribuir a preservar el medio ambiente. Las marcas de hoy, buscan inspirar, alzar la voz y sembrar relaciones profundas poniendo más atención en el love que en el like. Las marcas buscan realmente conectar, hablar en el mismo idioma, ser empáticos y construir a través de emociones relaciones sólidas y perdurables. Así como ser transparentes en su manera de operar y comunicarse.
De igual manera, las marcas se encuentran abiertas a conocer mejor a su nicho mediante un proceso de mejora continua más integral que les permita analizar su comportamiento a un nivel más profundo en un plano psicológico, sociológico y antropológico. Por ello, las marcas ya no se miden según su tamaño o tipo de operación más bien ahora lo que realmente distingue a una marca de otra es su agilidad y habilidad para reaccionar, quiénes son rápidas, pero también quiénes son más francas cumpliendo lo que prometen. Siendo así que hoy en día las marcas grandes ya no se comen a las chicas, más bien las ágiles se comen a las lentas y las honestas a las mentirosas.

más bien por su agilidad y habilidad para reaccionar.
¿Qué papel juegan los consumidores?
Desde nuestra perspectiva, es muy palpable la relación causa-efecto que ha traído estos últimos meses las marcas y consumidores pues una reacciona por consecuencia a lo que la otra hace y viceversa. En donde el peso de cada parte es importante y la responsabilidad de lo que sucede en el mercado afecta a ambos.
Sin duda, el comportamiento de los consumidores se modificó dado que sus prioridades así lo pidieron. El bien personal se vuelve esencial por sobre todas las cosas, buscando mejores formas de vivir, trabajar y consumir. El bienestar es sumamente relevante en una sociedad cada vez más deseosa de mente y cuerpo sano. Lo que ha desencadenado en nuevos hábitos, tipos de alimentación, gadgets e inclusive nuevas categorías principalmente dentro del mercado de salud, deportivo y belleza.
El encierro nos hizo reflexionar sobre las cosas pequeñas, sencillas pero importantes de la vida. Por ello, ahora los consumidores viven buscando disfrutar de cada momento y encontrar en ellos dosis de felicidad. El tiempo se vuelve cada vez más preciado, lo importante es aquí y ahora, en el mundo digital con el boom del ecommerce lo inmediato es parte del consumo. Acelerando el ritmo de reacción, producción, entrega y contacto entre marcas-consumidores.
Por otra parte, los consumidores hoy alzan la voz, más rápido y más fuerte, en un entorno en donde su poder pesa y mucho. Estamos ante un mercado en donde el cliente tiene el poder de amarte, odiarte o ignorarte, en donde los consumidores se vuelven cada vez más conscientes y susceptibles para exigir transparencia de las marcas.

un entorno en donde su poder pesa mucho.
¿Qué les depara ahora a las marcas?
En pocas palabras, seas la marca que seas podemos resumirlo en transformarse para siempre dar más de lo esperado. En este mundo tan competido, productos o servicios iguales a los tuyos siempre habrá, pero lo que realmente hará destacar a tu marca será ese detalle, esa atención o ese post que inmediatamente te separe del resto y te haga único. Transformarse para ir siempre más allá, viendo en un producto toda una experiencia de compra. En el precio, ver la oportunidad de ofrecer y generar valor. En ese click crear la oportunidad de establecer un vínculo hacia una relación más estrecha. Y finalmente, ver más allá de lo tangible que tiene tu marca para enaltecer aquello intagible e invaluable que te hace verdaderamente único y auténtico. Eso que ahora tal vez no se ve pero si se siente, se valora y ahora cada vez más resulta esencial.

de compra y en el precio una oportunidad para generar valor.
¿Cuál es la moraleja?
Parecerá trillado pero, así como en la vida, en el marketing también todo pasa por una razón. Probablemente hace dos años, no encontrábamos la razón en medio del caos, pero definitivamente tiempo después las piezas comienzan a acomodarse para darnos grandes lecciones.
De nuestra parte, estar alertas y en constante actualización dado que estamos ante un mercado que ha sufrido cambios fuertes a niveles muy profundos. Conocer los nuevos comportamientos del consumidor sin duda nos arrojan información valiosísima para saber cómo, cuándo y dónde acercarnos a ellos. Para así canalizar las estrategias de marketing en los medios adecuados de forma acertada.
Para todas las marcas, creemos sin duda que no es tiempo de ser importantes, sino de hacer cosas que importen. Decidamos ver el mundo de esta manera en donde son cada vez más las marcas que predican con el ejemplo. Marcas que hoy conforman un mercado en donde no importa tanto cuántos millones generen en ganancias si no cuántas personas son impactadas positivamente por sus acciones. Hoy el valor de las marcas está en su reputación, su actuar y su manera de impactar el entorno en el que se encuentran. Una marca en esta nueva era, vale por sus acciones y promesas cumplidas, su calidez humana y la misión de dejar una marca positiva en el mundo. Por que una marca que predica con el ejemplo desde el interior con sus empleados y permea en el exterior con sus clientes y el medio ambiente, a la larga impactará en su país y hará al mundo un lugar mejor, más responsable, pero sobretodo más humano.
Así que cada quién, desde su espacio y posición en este mercado, seamos las marcas que siempre deseamos comprar, pero también los consumidores que como marcas quisiéramos tener. El camino no está del todo escrito, seamos ágiles, escuchemos y observemos nuestro alrededor pero sobretodo nunca dejemos de sorprender y dar ese plus que siempre sumará en la mente y el corazón de nuestros clientes.

y hará al mundo un lugar mejor, más responsable, pero sobretodo más humano.
